¿Tú que opinas?

Cuando haces el amor, le dices lo que te gusta que te haga?
 

La marca de Alfonso Cuarón en Hollywood

Pin It
La marca de Alfonso Cuarón en Hollywood

Con sólo cuatro películas dirigidas en su exitosa carrera, el cineasta mexicano Alfonso Cuarón ha logrado establecerse como uno de los mejores directores que hay en Hollywood. Esto quedará perfectamente comprobado mañana viernes cuando llegue a los cines de todo el país la película Harry Potter and The Prisoner of Azkaban.

Más elaborada en términos narrativos y argumentales que las dos ediciones anteriores de la saga literaria de la escritora inglesa J.K. Rowling, este filme representa para Cuarón la consolidación del sitio que empezó a ganarse con las películas The Little Princess y Great Expectations, y que luego continúo con Y tu mamá también.

“Me siento muy satisfecho por la oportunidad que se me dio para dirigir la tercera parte de Harry Potter; sin embargo, me gustaría que este reconocimiento se extendiera hacia todo el cine latinoamericano”, dijo Alfonso Cuarón en la entrevista que tuvo con La Vibra hace algunos días. Y añadió: “En el reciente Festival de Cannes quedó comprobado el admirable nivel artístico que tienen nuestras películas. Yo quiero ayudar a que la industria cinematográfica de este país reconozca el talento de los directores de América Latina, así como sucedió conmigo luego de que dirigí mi cinta mexicana Sólo con tu pareja. Algunos de ellos [los directores latinos] también podrían comenzar a abrirse oportunidades de trabajo en la industria fílmica estadounidense”.

Establecida claramente la solidaridad que siente hacia sus compañeros de oficio, Alfonso Cuarón, de 42 años y nacido en el Distrito Federal, pasó a describir las experiencias que tuvo como realizador del tercer capítulo de las aventuras fílmicas de Harry Potter (Daniel Radcliff) y sus amigos Ron Weasley (Rupert Grint) y Hermione Granger (Emma Watson).

El mejor consejo

“La verdad es que no fue nada complicado dirigir esta película”, dijo Cuarón. “Porque los personajes y el universo en el que viven Harry y sus amigos ya estaba perfectamente definido. Lo que yo hice en todo caso fue darle sentido y continuidad lógica a las ideas expuestas por J.K. Rowling en el libro original”, explicó Cuarón sobre la forma en que pudo relacionarse con la historia de Harry Potter and The Prisoner of Azkaban.

“Antes de comenzar el rodaje tuve un encuentro muy productivo con ella [la escritora] y una de las mejores recomendaciones que me hizo fue que no tratara de poner todo lo que estaba en el libro dentro de la película. Para Rowling era muy importante que yo entendiera que ser fiel al espíritu de la historia y al corazón de cada uno de sus personajes me ayudaría a obtener muy buenos resultados. No me fue difícil darme cuenta que ese era un excelente consejo. Ella era la creadora de Harry Potter y por lo tanto sabía perfectamente lo que estaba diciendo. Seguir sus consejos no me impidió en ningún momento darle a mi película una interpretación propia. Pienso que he cumplido positivamente el desafío que significaba dirigir un filme con las dimensiones y la complejidad que tiene este, tanto en su millonaria producción como en el uso de los efectos especiales”.

Conocedor de las primeras dos cintas de Harry Potter, la primera dirigida por Chris Columbus y la segunda por Mike Newell, las cuales tuvieron un fulminante éxito en todo el mundo al momento de estrenarse, Alfonso Cuarón no estaba suficientemente familiarizado con los libros escritos por J.K. Rowling. Fue la lectura del guión escrito por Steve Kloves lo que desató su interés por ellos.

“Yo siempre había admirado el trabajo hecho por Steve en los guiones de las cintas The Fabulous Baker Boys, Flesh and Bone y Wonderboys, dijo Cuarón. “Y siempre me pareció que era uno de los mejores escritores de películas que hay actualmente. Yo conocía la brillante ejecución con la que elaboró los argumentos de las anteriores cintas de Harry Potter. Por esa razón no tuve ninguna duda acerca de la calidad que tendría su nuevo guión. Luego de revisarlo y comprobar que no estaba equivocado decidí leer todos los libros publicados por J.K. Rowling. No tardé mucho tiempo en descubrir que detrás de la fachada “infantil” que tenían las historias de Harry Potter, llenas de criaturas fantásticas y hechos mágicos, existía una admirable intención por explorar asuntos bien trascendentales para cualquier ser humano, tales como el racismo, la injusticia, la búsqueda de una identidad propia, la angustia frente al paso del tiempo y el deseo por sentirse parte del núcleo familiar y el aislamiento individual. Cuando supe que tenía muy claros todos y cada uno de estos elementos dramáticos me dije a mí mismo que estaba preparado para empezar a dirigir Harry Potter and The Prisoner of Azkaban. Sin pasar por este proceso de aprendizaje, que fue tan necesario y revelador para mí, a lo mejor no hubiera podido dirigir esta película”.


Los chicos de la película

Según Alfonso Cuarón los tres protagonistas centrales de The Prisoner of Azkaban mostraron en todo momento una gran disposición para trabajar bajo sus órdenes, sin anteponer en ningún momento su calidad de estrellas del cine internacional.

“Daniel, Rupert y Emma se manejaron con un increíble profesionalismo, y aunque todavía son bastante jóvenes tuvieron un comportamiento mejor del que muchas veces suelen tener los actores adultos”, señaló el realizador mexicano. “Y es que además de participar en mi filme, durante la mayor parte del día tenían que cumplir también con todos los asuntos relacionados con su educación escolar y otras actividades sociales y familiares. Mucha gente piensa que lo único que hacen ellos es actuar. Sin embargo, no es así. Junto con las actividades que cumplieron durante el período de rodaje, no descuidaron en ningún momento todas las otras cosas que tenían que hacer. La verdad es que son chicos bastante normales y me gustó mucho la relación de amistad y respeto que se pudo establecer entre todos nosotros. Con el que terminé llevándome a todo dar fue con Daniel. Entre los dos se produjo una forma de complicidad muy especial. De hecho nos convertimos en excelentes amigos”.

Aunque parecía que Daniel, Rupert y Emma estaban completamente familiarizados con sus personajes, porque ya tenían la experiencia de las dos anteriores cintas de Harry Potter, de todas formas Alfonso Cuarón quiso refrescar con ideas nuevas ese conocimiento, y lo hizo mediante un recurso bastante sencillo: le pidió a sus jóvenes actores que describieran en un breve ensayo literario la forma en que ellos mismos percibían quiénes eran Harry, Ron y Hermione y cuál era la visión que tenían de la vida.

“Cuando les dije lo que pensaba hacer ellos recibieron mi propuesta con gran entusiasmo”, aseguró Cuarón. “Aunque fue la primera vez que recibieron una tarea como esa, los ensayos que escribieron me ayudaron a tener una idea más clara y reveladora acerca de cómo dirigir individualmente a cada uno de los tres. El más completo de los reportes escritos fue el de Emma. Pero aunque Daniel y Rupert no se extendieron mucho en la descripción y el análisis que hicieron de sus personajes, de todas formas me dieron suficientes pistas como para poder entenderlos mejor. Una vez que pude lograr ese objetivo, la tarea de dirigirlos se volvió algo bien tranquilo y relajado para mí”.