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Cantinflas cumple su centenario (1911-2011)

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Cantinflas cumple su centenario (1911-2011)

El actor Mario Moreno mejor conocido como “Cantinflas” el actor más taquillero de la historia de México y de cuyo nacimiento se cumplen 100 años. Un "mito popular" mexicano que sería inmortalizado en el paseo de las Estrellas de Hollywood pero terminaría desgastado.

La fama de uno de los comediantes más universales que ha dado México dejaría a Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes (1911-1993) a las puertas del Premio Príncipe de Asturias de las Artes, del que en 1992 le separaría un solo voto y que para el que en 1993 volvería a ser nominado doce días antes de su muerte. El polifacético Cantinflas era una actor nervioso que sus primeros pasos los dio bajo las carpa del circo y que tiene el honor de haber dado al menos un nuevo verbo a la lengua española, cantinflear, incorporado al Diccionario de la Real Academia de la Lengua en 1992.

Sus primeros pasos en el mundo de la farándula los daría como bailarín y actor sustituto después, para culminar, abrazando la comedia, y de la mano de su personaje llamado Cantinflas ganaría un espacio en la llamada Época de Oro del cine mexicano (1936-1955) junto a figuras como María Félix o Jorge Negrete, convirtiéndose en un gran actor, alabado por el propio Charles Chaplin.

Fue aficionado al baile y al boxeo y por poco tiempo se entrenó en este deporte, que llevaría al cine.

Traicionado a veces por los nervios, hablaba de forma disparatada e incongruente y sin decir nada, un comportamiento con el que dejó su impronta en 42 películas de variable calidad. Su carrera cinematográfica comenzaría a los 25 años, con "No te engañes, corazón" (1936), una trayectoria que luego afianzaría con "Así es mi tierra" (1937), "Ahí está el detalle" (1940), "El gendarme desconocido" (1941) y "Ni sangre ni arena" (1941), con la que surgiría el toreo bufo.

El actor y empresario, Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes fue el cuarto de ocho hijos y se crió en la colonia Guerrero de la ciudad de México.

Estuvo casado con la inmigrante rusa Valentina Ivanova, con quien adoptaría a Mario Moreno Ivanova, su hijo, y protagonizó numerosas campañas altruistas. Con el tiempo, sin embargo, parte de la gente "empezó a cansarse de Cantinflas", quien seguiría gozando de bastante fama, pero convertido ya en un "cómico de familia, del humor blanco". El 20 de abril de 1993, a los 81 años de edad, un cáncer de pulmón terminaría con su vida.

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México (Conaculta), que le ha rendido homenaje estos días en la Cineteca Nacional, le considera "un referente en el cine nacional, en la crítica social y la cultura mexicana" no sólo por sus películas, sino por sus aportaciones al idioma español.

En las calles, en el metro, en la televisión y por supuesto el cine. México ríe nostálgico recordando a Mario Moreno Cantinflas, quien está siendo homenajeado desde principios de agosto con una gran muestra de fotografías, que han sido colocadas a lo largo de una de las principales arterias de la populosa Ciudad de México.

Cápsulas sonoras de sus películas se emiten en el metro de la Ciudad de México -que transporta a diario a unos 6 millones de personas- al tiempo que ciclos de cine permitirán revivir célebres películas de Cantinflas como Si yo fuera diputado (1951), La vuelta al mundo en 80 días, ganadora del Oscar en 1956, o Ahí está el detalle (1940).

"La vuelvo a ver mil veces y me sigue haciendo reír", dijo sobre esta última Jesús Coronado, un comerciante de 61 años, mientras observaba encantado una poco conocida foto de Cantinflas abrazado a Pelé, el célebre astro del fútbol brasileño. "El representaba al pueblo, a nosotros", dijo.

Cantinflas encarnaba al "peladito", un personaje de barrio pobre y marginal de la primera mitad del siglo pasado, que no pertenecía a la clase trabajadora pero que se las arreglaba para sobrevivir a fuerza de una actitud irreverente frente a la sociedad y desafiando a la autoridad.

Explotando su don de la improvisación y en parte para paliar la pobreza -su padre era un humilde empleado del correo que tuvo 8 hijos- comenzó a hacerse fama en las llamadas carpas, escenarios improvisados para músicos y cómicos. Allí Cantinflas se maquillaba exageradamente para no ser reconocido por sus padres, que reprobaban el oficio de actor.

Los homenajes por los 100 años de su nacimiento también incluyen el lanzamiento de un libro en el que amigos y compañeros que compartieron escenario con el cómico hablan, no sólo de su faceta de actor, sino también de torero aficionado, filántropo y hombre de negocios influyente entre la clase política.

"Manejó la comicidad de la venganza; es decir, dijo cosas que el pueblo piensa, pero no dice", señaló el actor Héctor Suárez en el libro sobre Cantinflas, a quien Charles Chaplin habría nominado como "el mayor comediante vivo del mundo".