¿Tú que opinas?

Si tu pareja olvida una fecha importante...
 
http://www.mujer.com/components/com_gk2_photoslide/images/thumbm/534723familia_aeropuerto.jpg http://www.mujer.com/components/com_gk2_photoslide/images/thumbm/256984familia_1.jpg http://www.mujer.com/components/com_gk2_photoslide/images/thumbm/509583familia_2.jpg

Si el amor se está escapando de tu matrimonio... ¡no lo dejes ir!

Si el amor se está escapando de tu matrimonio... ¡no lo dejes ir!

El amor no desaparece solo porque sí. Uno permite que suceda. Nosotros decidimos si permitimos que esto suceda o luchamos valientemente en contra de la indiferencia y el desamor y ganamos la batalla.

Dentro de las consecuencias de permitir que el amor desaparezca dentro de un matrimonio podría mencionar entre muchas, una triste vida compartida en un marco de indiferencia, o un hogar en donde las quejas, el maltrato y las ofensas están a la orden del día, infidelidad por parte de uno o ambos cónyuges, divorcio, etc. Es una larga lista pero lo cierto es que todo esto cuya causa principal es la falta de amor, siempre trae graves daños emocionales para los cónyuges y sus hijos.

Podemos tener la casa más linda, éxito profesional, y muchas cosas que aparentemente nos harían felices, pero si no tenemos amor, nada somos y nada tenemos, como dice el apóstol Pablo en 1Corintios 13:2: “Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada.”

Si el amor se está escapando de tu matrimonio, ¡no lo dejes ir! De ti depende. Tú decides amar o no amar, perdonar o no perdonar, honrar o no honrar, luchar a dejarte vencer. En Juan 13:34 les dice Jesús a sus discípulos: “este mandamiento nuevo os doy: que os améis los unos a los otros. Así como yo os he amado, también vosotros debéis amaros unos a otros”. Si el Señor nos manda a amarnos los unos a los otros, a perdonarnos y a honrarnos, eso significa que la decisión es nuestra, no es solamente un sentimiento que aparece de la nada sino que está afectado directamente por las decisiones que nosotros tomamos.

Dice la Palabra en Proverbios 10:12 que el odio despierta rencillas, pero que el amor cubrirá todas las faltas. Y esto es tan cierto, porque cuando una persona empieza a poner los ojos en los defectos y debilidades de su cónyuge es porque el amor se está debilitando y ya no tiene la suficiente fuerza para ser tolerante, misericordioso ni paciente y las cualidades y virtudes pasan a un segundo plano.

Cuando el amor y el romanticismo empieza a perderse en un matrimonio, no se debe a un hecho aislado, sino a la suma de muchos detalles, actitudes la mayoría de las veces, inconcientes, pero que van apagando la chispa y la iniciativa en la relación matrimonial.

Necesitamos tomar conciencia de la importancia que tiene una buena comunicación, conversaciones introspectivas, en las que cada uno tenga la voluntad de escuchar, atender, comprender y compartir, gustos, puntos de vista, sentimientos, etc.

Cuando empezamos a buscar satisfacer los intereses de nuestro cónyuge y no los nuestros y buscamos una relación de intereses compartidos cada uno puede sentir lo que el otro está dispuesto a hacer por el y esto va acondicionando el ambiente para ir recuperando y encendiendo poco a poco el romanticismo que se ha ido perdiendo.

Por lo tanto no debemos darle gusto al diablo de provocar la división del matrimonio sino todo lo contrario, tomemos la decisión correcta, y abramos la puerta a los cambios que necesitamos en nuestro matrimonio. Es necesario tomar la decisión de amar, perdonar y honrar a nuestro cónyuge para poder analizar nuestro comportamiento, y empezar un nuevo camino de amor fundado en una relación genuina con Dios quien es la fuente del amor.

Autor: Sonia Luna