¿Tú que opinas?
El dolor oculto de la juventud (II)
¿Cómo se forma la autoestima?
El(la) niño(a) comienza a formarse un concepto de lo que él o ella es y de lo que vale, así como un concepto positivo o negativo del mundo, a partir del momento en que nace.
Pero si sucede lo contrario, el(la) niño(a) sentirá que es un estorbo, que el mundo es un lugar frío, que no merece atención ni es importante y esto dañará grandemente su autoestima.
Las frases y palabras que los padres, familiares y maestros utilicen repetidamente para referirse a el(la) niño(a) en sus primeros años de vida, lo marcarán positiva o negativamente y aumentarán o disminuirán su concepto de autovaloración personal.
Cuando alguien posee una alta autoestima entonces:
- Es capaz de asumir responsabilidades y riesgos controlados.
- Tiene iniciativa y creatividad.
- Tiene un buen comportamiento.
- Es capaz de hacer valer sus derechos, sin perjudicar a los demás.
- Actúa con seguridad y con un sentido de gusto personal por ser quien es y por hacer lo que hace.
- Comprende que si comete un error, podrá aprender de él.
- Entenderá sus sentimientos.
- Aceptará sus limitaciones sin reproches.
- Aprenderá que la crítica no tiene relación directa con su valor como persona.
- Dará lo mejor de sí en cada circunstancia.
Con autoestima es posible estar bien con uno mismo y con los demás. Y si la desarrollamos podremos lograr nuestra realización personal y convertirnos en seres humanos positivos y productivos, para nosotros mismos y para nuestra sociedad.
Podemos saber si alguien tiene una autoestima baja, si presenta alguno de los siguientes rasgos:
- Insatisfacción consigo mismo.
- Rechazo del propio cuerpo o alguna parte de él.
- Bajo concepto de sí mismo.
- Miedo a hablar y a expresarse.
- Temor a lo desconocido.
- Convencimiento de que es incapaz de tener éxito.
- Pasividad, inseguridad, soledad.
- Tristeza, agresividad e incomunicación.
- Sentimientos de culpa y sentirse víctima.
- Bajo rendimiento escolar.
- No confiar en sus propias habilidades.
- Criticar por todo.
- Tener problemas en las relaciones interpersonales.
- Auto agredirse causándose daño.
- No cuidar su propio cuerpo.
- No tomar decisiones por sí mismo.
- Culpar a los demás por todo.
- Despreciarse a sí mismo.
- Humillar a las demás personas.
- Ser fácilmente manipulado.
¿Cómo podemos mejorar nuestra autoestima?
1. Perdonando a las personas que nos hicieron daño y echando fuera de nuestra mente y de nuestro corazón cualquier tipo de resentimiento o rencor.
2. Tomando conciencia de que nuestro valor como personas radica en el hecho de que cada quien es: un ser humano digno, único e irrepetible, con derecho a existir y a ser feliz.
3. Aprendiendo que:
- Cometer errores es parte natural de la acción de vivir y desarrollarnos.
- Los errores son oportunidades para aprender y mejorar.
- Los errores nos dan información valiosa de cómo NO son las cosas y de cómo NO deben hacerse.
4. Ser positivo consigo mismo y con los demás, lo cual se puede experimentar de diferentes maneras: sonreír, mirar a los ojos, mantenerse erguido alargar la mano para saludar y en general crear un ambiente positivo.
Hay otros aspectos positivos que refuerzan también las posibilidades del adolescente de cara a la vida adulta:
- Saber con claridad con qué fuerzas, recursos, intereses y objetivos se cuenta. Ejemplo: la persona que conozca y respete sus recursos personales buscará y aceptará de buen agrado las oportunidades que se le presenten para utilizarlos.
- Relaciones personales efectivas y satisfactorias, por ejemplo: el adolescente que aprende cómo relacionarse efectivamente con los demás tendrá gran capacidad para satisfacer sus necesidades sociales y personales durante el resto de su vida.
- Claridad de objetivos, por ejemplo: cuando tiene confianza en sí mismo, el adolescente es más capaz de analizar y escoger objetivos para su vida adulta.
- Productividad personal: en casa, en el colegio y en el trabajo, por ejemplo, el adolescente que se sienta competente y valioso querrá trabajar y aprender a usar su tiempo de forma efectiva.
La autoestima se desarrolla convenientemente cuando los niños y adolescentes experimentan cuatro aspectos: vínculos con los demás, singularidad, poder de actuación y modelos de valores.
Glosarios temáticos para la mujer
Articulos Familia
- últimos
- más leidos