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Sexo y Romance

¿Qué tiene ella que no tenga yo?

Son siempre el centro de las reuniones. Se dan vuelta por la calle para mirarlas. Roban novios y maridos. ¿Cómo lo logran? Te contamos los secretos de seducción de esas mujeres que no miden 90-60-90, no se parecen a Dolores Barreiro ni a Catherine Fulop, pero que hacen que los hombres se vuelvan locos por ellas.
"¿Qué tiene ella que no tenga yo?" Si se hace esta pregunta cuando su mejor amiga logra conquistar al hombre que a usted le resulta imposible o cuando ve cómo su compañera de trabajo hace estragos en el corazón de todos los varones de la oficina, hay dos cosas que usted debe saber:

Usted no es envidiosa ni rencorosa. Es una mujer normal. Una mujer como la mayoría de las mujeres. En efecto, según los especialistas, la rivalidad entre mujeres no nos viene en los genes, pero casi. Es decir, nos viene desde la cuna aunque no esté incluido en nuestro código genético. Ocurre que, en la más tierna infancia, afirman los profesionales, ya comenzamos a sentir que no éramos el centro del mundo. Nos sentíamos desplazadas cuando nuestros padres nos sacaban del dormitorio y cuando tenían la odiosa ocurrencia de irse al cine y dejarnos con la abuela. ¿Qué tenía ella, nuestra madre, que no tuviéramos nosotras? La pregunta que nos hacíamos entonces se actualiza hoy con cada mujer por la que competimos por un hombre. La rivalidad está instalada en nosotras y eso hace que, en muchos casos, reconozcamos en otras mujeres una capacidad de seducción que no podemos reconocer en nosotras mismas, aunque la tengamos. ¿Qué tiene ella que no tenga yo?

Hay mujeres que, en efecto, evidencian un atractivo del que nosotras carecemos. Y no es que tengan un cuerpo perfecto, una sensualidad arrolladora o un encanto indefinible. (También existe este tipo de mujer, pero no es mayoría). Las mujeres seductoras a ultranza son, por lo general, las que echan mano de recursos que están al alcance de todas pero que, sin embargo, no todas conocen. Si quiere saber cuáles son esos recursos, continúe leyendo esta nota.

"La belleza es una promesa de felicidad" decía Sthendal, el autor del inolvidable Rojo y negro. El doctor Adrián Sapetti, psiquiatra y sexólogo, director del Centro Médico de Sexología y Psiquiatría, lo cita para explicar por qué los hombres admiran, quizá en mayor medida que las mujeres, la belleza o, más precisamente, lo llamativo."Al hombre lo seduce mucho lo visual "explica Sapetti". Hay quienes asocian este hiperdesarrollo de lo visual con la importancia que tenía la vista en el primitivo varón cazador. La importancia que le da a la forma física, a las piernas, a los senos de su compañera estaría relacionada con este hecho. Lo cierto es que difícilmente a un varón le guste una mujer por cómo mueve las manos o por otras razones por el estilo. Quizás alguna vez diga que le gustan las mujeres inteligentes para quedar bien culturalmente. En su grupo de amigos, sin embargo, hablará del atractivo físico. El varón medio es admirado por tener una mujer bella a su lado".

Pero dentro de la categoría de bellas entran muchísimas mujeres que no cumplen con el 90"60"90 de rigor, que no se parecen a Valeria Mazza ni a Pampita."A diferencia de lo que sucede con los animales, a los hombres no sólo les interesa el cuerpo, aunque a veces pueda parecer que sólo les importa eso" afirma la licenciada Patricia Barros, psicoanalista, Coordinadora del Equipo de Psicoanalistas"Asociación libre" y concurrente del Equipo de Adultos I del Servicio de Psicopatología del Hospital Rivadavia.

Y éstas son, precisamente, las que más nos inquietan, porque su capacidad de seducción constituye para nosotras un enigma. ¿Cuál es la importancia que tiene la actitud? ¿Cómo se las arreglan para rendir a sus pies a todos los hombres esas mujeres que a nosotras nos hacen exclamar con un dejo de envidia"no sé qué le ven".

"¿Qué les gusta a los hombres? Eso depende de cada uno, de su historia personal y de cómo su historia lo haya condicionado. La historia personal de cada uno hace que cada uno tenga ideales de mujer diferentes. Por eso hay mujeres que no responden a los criterios de belleza más difundidos y, sin embargo, seducen" "afirma Barros".

¿En qué consiste entonces la seducción?"La seducción es una promesa de placer "dice la profesional consultada" . Al igual que sucede en la publicidad, a través de signos sutiles se le hace entender al otro que se le puede proporcionar mucho placer. Seducir es, precisamente, colocarse en el lugar del Ideal del otro."

Las mujeres llamativas, audaces, egocéntricas, suelen gustar a la mayoría porque satisfacen un ideal de todos los hombres: tener a su lado a una mujer que los otros hombres puedan desear eleva el ego y refuerza la autoestima.

Pero, con frecuencia, los ideales generales suelen chocar con los personales. Y, es en estos casos, cuando cada mujer debe descubrir qué es lo que seduce al hombre que tiene a su lado. Las mujeres somos devotas de las recetas. Y no sólo las utilizamos en la cocina, sino también cuando se trata de seducir a un hombre. Cada una tiene la propia y cada una reserva para sí ese pequeño secreto que hace que los resultados que obtiene sean inigualables.

Jessica Paez (23, Estudiante de Comunicación en Alemania) tiene, como no podía ser de otra manera, una amiga a la que admira como mujer. Sin embargo, se apresura a afirmar que no se siente celosa de ella, aunque termina admitiendo que un poquito "pero sólo un poquito" de celos le tiene.

"Creo que mi amiga es atractiva "especula Jessica" porque nunca se cambia por nadie, tiene su onda, se siente bien como es, pero también puede ser melancólica y reflexiva. Ella hace lo que le da la gana. Sabe que es bella y le gusta ser el centro, pero a veces también le molesta que los chicos se le acerquen y le digan cosas muy babosas". A continuación, a partir de lo que observa en su amiga, Jessica elabora su propia receta de seducción:

Para ser seductora hay que estar muy segura de lo que una vale. Hay que ser inteligente y tener intereses diversos. La sensualidad es fundamental. No se puede mostrar lo que no se tiene. El carácter se nota en el cuerpo.

Hay que tener humos. Sí, humos, es decir, creérsela un poquito. ¿Cómo convencer al otro de que somos seductoras, si no estamos convencidas nosotras mismas?

Tan importante es para nosotras la seducción, que hemos creado a nuestro alrededor una constelación de profesionales que nos ayuda a mostrar nuestra mejor imagen. Leticia Pereyra Correa (41) es una de ellas: se dedica a hacer tratamientos corporales y faciales, es decir, se dedica a incrementar nuestra capacidad de atracción y también la capacidad de atracción de ellos, ya que hoy también los hombres recurren a profesionales que mejoren su imagen. En su doble condición de mujer y de profesional de la belleza, Patricia nos dice qué es lo que más seduce a los hombres:

El hombre busca una mujer muy arreglada. Pero esto no quiere decir que deba estar artificial, sino que tiene que estar muy ’producida’ pero ese trabajo de producción no se tiene que notar. A nadie le gusta salir con una mujer pintada como una puerta, pero tampoco con una que no cuida su arreglo.
Hoy los hombres se preocupan mucho por la imagen. Se tiñen las canas, se dan masajes, van al gimnasio. Entonces exigen que la mujer haga lo mismo.

Hay hombres que llevan a su pareja al gimnasio o a hacerse un tratamiento en la piel o en el pelo. Ya no mueren por las rubias. Eso pasó de moda. Además, las rubias que no son naturalmente rubias suelen tener, a veces, un look muy artificial.

Fuente: Eres Linda.com

Comentarios

  • fernanda : 386 ( Fecha: 1/20/1901)

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