Mujer.com
 
 
Sexo y Romance

La virginidad no ha muerto

Esta parece ser la moda hoy. Mientras los jóvenes norteamericanos declaran abiertamente que "ser virgen es cool", una serie de mujeres pregona las bondades de la llamada segunda virginidad que, básicamente, consiste en abstenerse algunos meses antes del matrimonio.

Mientras en Perú pasamos por "liberales", pensamos que la virginidad no es importante y el 83% de las jóvenes de entre 15 y 25 años cree que es aceptable que las parejas tengan relaciones antes de matrimonio, los países desarrollados van en dirección opuesta. La virginidad en Estados Unidos está de moda. Dicen que el Sida y los movimientos religiosos tienen la culpa.

Así por lo menos lo cree un grupo creciente de mujeres nortemericanas de los estados del sur, quienes han logrado imponer una nueva moda: abstinencia antes del matrimonio. La llaman ‘la segunda virginidad’ y puede ir desde un par de meses a un año completo. Las razones se cuelgan de dos vertientes: algunas novias sienten que deben purificarse, conectarse con la doctrina cristiana y entregarse limpia al marido.
La virginidad no ha muerto
Otras lo hacen para recobrar novedad y emoción en la pareja, para que la primera noche sea más apasionada. Y como si todo esto no fuera suficientemente raro, en Estados Unidos existen desde hace algunos años los llamados "clubes de castidad", cuyos miembros se comprometen a no mantener relaciones sexuales antes del matrimonio. Dicen que la virginidad es el mejor remedio contra el SIDA y una forma de manifestar su repudio frente a la promiscuidad.

Los seguidores de la contrarrevolución sexual en su mayoría jóvenes- son cada vez más. Marchas y reuniones masivas han popularizado su orgullo de ser vírgenes y hasta algún ídolo juvenil norteamericano ha liderado las campañas. Orgullosos, aseguran que la virginidad tiene incluso beneficios para la salud y llaman a los que ya la perdieron a asumir un segundo compromiso de castidad.

En Internet,una página web es prueba de lo popular de este movimiento. Pretende aunar a los jóvenes escolares en pro de estos principios. "Siéntete orgulloso de tu virginidad, sale del closet y deja que todos sepan que eres virgen", reza la introducción que hay en el sitio. También entregan insignias, poleras y protectores de pantalla para computadores con el slogan I enjoy football, but I’m a virgin.

Las revistas para teenagers son fieles promotoras del virginity pledge movement (movimiento de votos de virginidad). En una edición con Leonardo di Caprio en portada, el titular Virginity is hot resumía lo que es esta tendencia entre los adolescentes: una moda. Un reciente estudio del Nati Institute of Child Health de Estados Unidos, demostró que los adherentes al movimiento posponen su primera vez por 18 meses más que el resto de los jóvenes, y que las verdaderas razones para mantener la castidad eran livianas: "porque es cool".

La vía rápida.

Con tanta importancia que se le da a la castidad, no sorprende que en casi todo el mundo prosperen las cirugías que cosen el himen de las novias para que los futuros maridos no sospechen del pasado de su amada. Se llama himenoplastía y consiste en reparar cualquier vestigio del himen que pueda permanecer. Otra técnica es injertar trozos de intestino de oveja para crear una segunda barrera artificial. La himenoplastía se practica en Estados Unidos, algunos países de Europa, Latinoamérica y salva vidas en oriente. Unas 30 operaciones semanales en algunos países.

La mayoría de las jóvenes que se operan son adolescentes entre 14 y 16 años, llevadas por sus madres para "recuperar su dignidad". También hay chicas cuyos novios partieron a Estados Unidos y que deciden "volverse señoritas" para el regreso del prometido. Pero además sorprendentemente hay mujeres de mediana edad, casadas, que buscan una segunda virginidad. Cada día son más las mujeres de entre 35 y 45 años que se practican la reconstrucción del himen, con el único objetivo de gustar a sus maridos. Y esta tendencia llegó hasta Europa.

En París, una mujer llamada Luisa Guerrero le contó al diario español El Mundo, que consiguió una sensación fabulosa, "como si tuviera quince años de nuevo".Mientras, los abusos contra las mujeres que no se casan castas y puras siguen cometiéndose.

En Turquía, las sospechosas de prostitución son sometidas a exámenes ginecológicos. Si les falta el himen, son presentadas como delincuentes, amenazadas y agredidas. En muchas culturas africanas la familia del marido puede vengarse de la novia con violentos castigos, por haberlos avergonzado. La tribu Yugar en Australia, mata de hambre a las mujeres que no son vírgenes. Y en China, las autoridades de una provincia decidieron sancionar con multas a las jóvenes que tengan su himen alterado.

Dicen que son necesarias para suprimir las tendencias inmorales que han surgido desde que Pekín se abrió a Occidente con las reformas económicas. En el mundo islámico, la castidad es una virtud necesaria para el esposo que con el tiempo se transformó también en una demanda para el padre. Una hija virgen es un bien mercantil de alto precio, tanto, que si la familia es "deshonrada" por ella, tiene la opción de sacrificarla.

Cada año pierden la vida unas cinco mil mujeres y niñas, y en muchos de los países musulmanes esos crímenes son considerados delitos menores.


Fuente: http://www.radioa.fm
Secciones
Servicios
Buscador
Suscríbete
 
Mujer.com Home | Mujer.com Favoritos | Mujer.com