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Salud y Belleza

Cómo contrarrestar la caspa I

La caspa estéticamente hablando es indeseada y molesta, puede causar picazón en la cabeza y enrojecimiento del cuero cabelludo. Puede comenzar en la adolescencia y rara vez en la vejez.

Se estima que casi todos los adultos la padecerán en algún momento de su vida, aunque la edad más frecuente es entre los 20 y 30 años.

La caspa (dermatitis seborrea) puede ser seca o grasosa, está compuesta de células muertas o escamas que se desprenden de la piel como resultado del metabolismo acelerado. Quienes la padecen, eliminan las células muertas del cuero cabelludo a una frecuencia mucho más alta que la normal, provocando una proliferación de microorganismos (la flora microbiana) en el cuero cabelludo.

Aunque comúnmente se presenta en la cabeza, puede afectar otras áreas pilosas como las cejas, el bozo, conductos auditivos, axilas e ingle, manifestadas como placas descamativas inflamatorias, amarillas y grasosas.

Las causas

Aunque no existe una causa única, ni se han identificado todas las causas posibles, su origen puede deberse a: una debilitación de la salud general, desarrollo de una condición tóxica principalmente debido a la toma de alimentos incorrectos, estreñimiento, una vitalidad baja debido a las enfermedades infecciosas, tensión emocional, champúes ásperos, exposición al frío, entre otras. Cómo contrarrestar la caspa I


Cómo contrarrestarla

• Champús especiales.
La base de los tratamientos de la caspa es la utilización de champús medicados o lociones anticaspa. Generalmente son fuertes y algunos tienen contraindicaciones o instrucciones especiales de uso. Es necesario usualmente dejarlos en el pelo unos minutos para que actúen.

Estos champúes contienen elementos como: Ácido salicílico, alquitrán, azufre y sulfuro de selenio, ketoconazol, piritiona de zinc y ciclopiroxolamina. Deben utilizarse diariamente, según las recomendaciones de los dermatólogos.

• Dieta.
Algunos médicos aconsejan dietas especiales ricas en vitaminas del grupo B y beta caroteno, la que puede ayudar a estabilizar el cuero cabelludo. La ingestión de mariscos, carnes rojas, cacahuetes y semillas de girasol puede contribuir, en el mismo sentido, para contrarrestar la ausencia de zinc, uno de los generadores de la enfermedad. También los ácidos grasos esenciales (presentes en pescados como el salmón, la sardina, el arenque o la trucha) son muy útiles para evitar la sequedad del cabello.
(Ver parte II)
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